Islándia

Islandia es un estado insular situado en el Oceano Atlántico Norte al sur del Círculo Polar Ártico entre Groenlandia y Europa formando parte de este ultimo. 

Su localización hace que sea un país con gran actividad volcánica y geológica cosa que lo hace de gran atractivo fotográfico por su peculiaridad paisajísitca y ambiental. Cuenta con una meseta en el interior con montañas y glaciares como podría ser la zona de Landmannalaugar o glaciares como el Langjokull o Skaftafell entre otros.

Debido a la corriente del Golfo tiene un clima relativamente templado sobre todo en la zona sur de la isla y ya no tan templado en interior y norte, sobretodo en invierno. En la imagen de abajo podéis ver que hice ruta sur y efectivamente el clima en cuanto al frío no fue exagerado.

Cuenta con una carretera principal (Ring Road 1) que da toda la vuelta a la isla, varios parques naturales, cascadas, playas de arena negra, campos de lava, montañas y glaciares y el famoso caballo islandés y todo ello sin salirse de la carretera principal apenas.

Todo esto y mucho más hacen de Islandia un país que merece la pena visitar por todo lo que nos ofrece, sobretodo porque la naturaleza lo ha hecho diferente a lo que estamos más acostumbrados a ver y lo mejor de todo, a cuatro horas y media de avión.

Viajar a Islandia

Me gusta viajar y descubrir lugares nuevos e investigar de otros que ya conozco y tomar fotografías para mostrar mi punto de vista a quien quiera verlas y así compartir mi experiencia a partir de mis imágenes. Como algunos ya sabréis y otros no, intento compatibilizar mi faena de fotógrafo en mi estudio de fotografía (gbstudio) con la fotografía de viajes y naturaleza por lo que si el tiempo, el trabajo y el dinero me lo permite me intento escapar a alguno de mi enorme lista de destinos pendientes.

Y ésta história viene desde muy pequeño cuando veía los documentales de la 2 y el Canal 33 que soñaba en viajar y ver todos esos lugares salvajes que tiene nuestro planeta. Desde entonces hasta hoy cuando el narrador decía un nombre, enseguida se me quedaba grabado en la cabeza y posteriormente miraba en mi atlas donde andaba ese lugar, y recuerdo que, cuanto más lejos y recóndito era el lugar más me llamaba la atención. Allí en esas páginas de aquel Atlas ahora ya anticuado y casi inutilizado “gracias” a google maps estaba Islandia y cuando leía el nombre me venían imágenes de tierras lejanas y siempre pensaba que algún día tendría la oportunidad de viajar allí.

Al fin ese primer viaje a la tierra del hielo llegó, y de una manera un tanto improvisada. Cierto es que Islandia hoy día ya no es ese lugar recóndito donde perderse y descubrir nuevos lugares por que prácticamente podemos decir que ya esta todo visto allí. El Sr. Google con la colaboración de viajeros, fotógrafos aficionados y profesionales hemos hecho de Islandia un lugar idóneo para tomar fotografías. Viajes y talleres fotográficos son anunciados por las redes sociales a destajo y la obsesión china hace que casi en ningún momento estemos ni nos sintamos solos en la isla. Hay que tener en cuenta que hice el viaje en invierno, supuesta época baja, no me quiero ni imaginar como debe ser en verano.

El hecho que quisiera ir solo es por algo puramente profesional, fue mi viaje fotográfico. Una semana dedicada exclusivamente a moverme por la isla para hacer fotografías de lugares ya conocidos como antes he dicho y lugares por conocer. Realmente lo difícil de Islandia es ir allí y no contaminarse de los millones de fotografías idénticas de lugares emblemáticos que hay allí, y lo es porque puedes llegar a pensar, “bueno, ya que estoy aquí el lugar merece esa fotografía que todo el mundo ha hecho”, pues no, intenté no hacer lo que google nos enseña, o 500px por poner otro ejemplo. Bueno este tema podría escribirlo a parte ya que puede ser un tema de debate muuuuuuuy largo.

Lo que os decía al principio, fue un viaje un tanto improvisado ya que de una semana para la otra con un hueco en mi agenda decidimos que era el momento de viajar allí. La ruta, sobretodo en invierno es relativamente senzilla, las carreteras del norte e interior lo más seguro es que estén cerradas por la nieve por lo que la opción que te pueda quedar sea hacer el Sur de la isla, la llamada Sudurland y Austurland, por lo menos fue lo que yo hice. Hay que tener en cuenta que fui con una furgoneta y salirse fuera de la Ring Road por pistas y caminos, llegaba un momento que no podía continuar. Para ello haría falta un 4×4.

 

Primera noche en Islandia, al lado de la montaña Kirkjufell, en la península de Snaefllsnes.

El equipo

El eterno debate de cualquier fotógrafo (el que diga que no miente) es decidir que equipo llevarnos a nuestro viaje fotográfico, teniendo en cuenta el uso que le vayamos a dar a lo que nos llevemos, el tipo de fotografía que vayamos a hacer y el peso entre otros valores a tener en cuenta.

Ya escribí anteriormente un artículo en mi blog del que hablaba sobre que equipo fotográfico llevarnos al Nepal y tengo que decir que es lo más visitado de mi web. Esta vez haré algo parecido ya que en su día la reflexión me sirvió para seguir aprendiendo.

  • Canon EOS 5d Mark III
  • Canon 16-35 f/4 L
  • Canon 100-400 f4.5-5.6 L
  • Canon 24-105 f/4 L
  • Canon 100 f/2.8
  • Sigma 35 f/1.4
  • Filtros, Portafiltros y Polarizadores
  • Flash y Disparador de Flash YongNuo YN-622-C
  • Trípode Gitzo + Rótula Markins
  • Mochila FstopGear modelo Lotus
  • MacBook Air, lector de tarjetas y cargadores
  • Cargador de baterías Canon dual para el mechero de la furgoneta

Creo recordar que comenté que eché en falta en el viaje de Nepal una óptica más versátil en según que ocasiones como podría ser el 24-105 f/4 por ejemplo ya que cuando vas de trekking a veces la logística, el tiempo o el agotamiento no te permitía poner el 100-400 o poner el 17-40 por lo que eché en falta el objetivo que os comento ya que con éste tanto podíamos fotografiar una parte del paisaje como acercarnos a un sujeto no demasiado lejano y permitirnos no cambiar de óptica tan a menudo.

Pues esta vez en Islandia si decidí llevarme conmigo el 24-105 y fue la óptica que menos utilizé en todo el viaje ya que la situación y el paisaje me llamaba más a capturar los grandes paisajes con el gran angular (16-35 mm) y el tele (100-400 mm), he de decir que soy muy fanático de fotografiar el paisaje con un tele largo.

Pienso que puede ser realmente interesante llevarse el 24-105 o similar cuando interviene personas en tus fotografías, para así poder captarlo en su entorno y en un momento dado acercarte a esa mirada o expresión, incluso componer con el paisaje y la persona con el tele. Es una opinión personal y que seguramente cada uno tendrá la suya.

Cierto es que yendo en furgoneta no cuesta nada llevarse el objetivo a la bolsa y utilizarlo cuando sea preciso pero en jornadas de trekking hay que decidir que entre y que no, o bien cargamos con ello. Más de uno estará pensando al leer este artículo porque no me cambio a cámaras sin espejo…bien, me gustaría pero considero que tengo buenas ópticas ahora mismo para hacer un cambio radical, además mi trabajo por ahora me dice que debo seguir con las Réflex.

Otra cosa que podría estar pensando un lector es…”puedes utilizar las ópticas con una sin espejo”…mi respuesta es si…pero si utilizo las ópticas que ya tengo más el adaptador tipo “MetaBones” por poner un ejemplo tan sólo me ahorraría unos gramos de diferencia con lo que ya tengo y “casi” lo igualaríamos con baterías de repuesto (las sin espejo consumen más batería que las Réflex)…el casi lo he escrito entre comillas porque evidentemente no lo igualaríamos con las baterías pero sí si tomamos la decisión correcta en cuanto al equipo que metemos en nuestra mochila fotográfica.

En éste video muestro el proceso simplificado de cómo hice una fotografía en Skógafoss grabado con una Gopro Hero 4 Session en mi cabeza. Islandia 2017.

La CamperVan

Hacer un viaje fotográfico solo conlleva a adaptarse a lo que uno mismo quiera, sin tener que discutir con nadie más que contigo mismo aunque eso tenga sus inconvenientes en momentos puntuales. Por éste motivo decidí viajar a Islandia en una pequeña CamperVan que alquilé muy cerca del aeropuerto de Keflavik.

Cuando digo una CamperVan no os imaginéis una auto caravana o una Volkswagen California con cocina, ducha y alguna que otra comodidad más no, hablo de una pequeña furgoneta tipo Peugeot Partner o Citroën Berlingo con un módulo que se convierte en cama y te permite llevar una nevera, deposito de agua, fogón, vajilla y poco más.

No hoteles, no comodidad de una ducha caliente o calefacción, no restaurantes etc…así es como decidí viajar durante una semana. Más de uno pensará “pues vaya vacaciones” para mi no fueron unas vacaciones ya que fui a fotografiar, y os aseguró que eché más horas que en cualquier otro trabajo, así que “Sarna con gusto no pica”.

La flexibilidad que me brindó ir con la furgoneta camperizada es algo que personalmente recomiendo ya que iba adaptando la ruta en función del cansancio, los kms y de los sitios que quería e iba visitando.

Los primeros dos días los dediqué más ampliamente a la conducción que no a la fotografía ya que fueron los que más Kms hice. El primer día conduje desde el aeropuerto de Keflavik hasta la península de Snaefellsness, concretamente hasta el monte Kirkjufell con sus debidas paradas en determinados sitios, eso sí, con más prisa que pausa.

Allí pasé la primera noche, pude hacer atardecer y amanecer allí aunque no fueron demasiado espectaculares, aquella noche nevó, por supuesto nada de Auroras Boreales y el paisaje de vuelta hacia el Sur era todo blanco al contrario que el día anterior.

Al día siguiente conducí hasta Skógafoss y allí pasé noche, las Auroras Boreales se dejaron ver y…a los 5 minutos de aparecer una Aurora Boreal un taller de fotografía de 20 personas también se dejó ver y pasé de estar solo a estar más bien diría que “mal acompañado”…el que no encendía una luz se ponía delante tuyo…pero bueno es lo que tiene ir a uno de los sitios más populares de Islandia.

“Mi primer viaje a Islandia me ha servido para visitar lo visitado, el siguiente ya será para descubrir lo no descubierto”

Autoretrato en Jökulsárlón Icebergs Lagoon, Islandia 2017

Mi furgoneta aparcada en un parking de carretera y Aurora Boreal, Islandia 2017.

Cargador de baterías para el mechero del coche.

Cuando se apaga la luz y la carga de baterías

Después de visitar y fotografiar un montón de lugares durante el día con la luz de invierno, en Islandia llega la noche bastante temprano, y este es otro de los alicientes que tiene ir allí en invierno y es que la jornada fotográfica no es que termine, sino que vuelve a empezar con el espectáculo de las Auroras Boreales si la meteorología nos respeta, en Islandia no es fácil ya que el tiempo es muy cambiante.

Debo decir que no he sido demasiado afortunado en mis viajes al Circulo Polar Artico en cuanto a ver y fotografiar Auroras Boreales por ahora ya que en Noruega fueron escasas y aquí en Islandia cuando no fue el mal tiempo con lluvia y nieve por la noche, fue la baja intensidad de la luz Boreal, aunque en fotografía se aprecian muy bien, al ojo humano no tanto y para nada fueron espectaculares. De una semana, dos noches y media tuve la pequeña suerte de ver y fotografiar Auroras, el resto nada. La última fue en Reykjavik donde no hice ninguna fotografía al encontrarme en medio de la ciudad.

De esta semana, los días que el tiempo no me dejó disfrutar de la noche Boreal me dedicaba a organizar las fotografías del día y hacer las debidas copias de seguridad en la confortable cama de la furgoneta con un poco de música y de fondo la lluvia y el viento impactando en el vehículo. Más tarde me cocinaba unos fideos rápidos o un sandwich con embutido y si el tiempo no mejoraba a dormir a la cama.

Carga de baterías de la Cámara y Portátil

Una semana antes de hacer el viaje compré en Amazon el cargador dual de baterías para el mechero del coche que veis en la fotografía de la izquierda, con ello mientras circulaba de un lado para otro cargaba las baterías de la cámara. No las recargué demasiadas veces ya que dormían conmigo y durante el día las llevaba en un bolsillo pegado al cuerpo para que no se descargaran con el frío.

En cuanto al Portátil más de lo mismo, el MackBook Air no consume demasiada batería y tampoco lo tuve que cargar demasiado pero me alquilé un Inversor de corriente de 12V a 220V que sólo utilizaba cuando el coche estaba en marcha, entre trayecto y trayecto para evitar en cualquier despiste de dejarlo encendido con el coche apagado y que me consumiera la batería de la furgoneta y quedarme tirado. Pude alquilarlo por 12€ más de la cuota de alquiler de la CamperVan para una semana en la misma compañía, otra opción sería comprarlo en Amazon también y así ya tenerlo pero no es algo que por ahora utilice demasiado.

Algunas fotografías exclusivas de mi primer viaje a Islandia 2017

Por lo que a la alimentación se refiere, me llevé embutido envasado al vacío, fideos estilo “Yatekomo” ´rápidos de hacer con un poco de agua hervida en el fogón y una vez allí fui a un Supermercado a comprar alguna cosa más como yogures, fruta y agua embotellada. La furgoneta tenía un tanque de agua que podía llenar en cualquier gasolinera pero la chica de la agencia de alquiler de la furgoneta me puso miedo en el cuerpo cuando me dijo que si lo llenaba que tuviera cuidado si dejaba el depósito lleno por la noche ya que si se congelaba se podría rebentar y claro, tendría que pagarlo como nuevo y como no me apetecía correr el riesgo compré agua embotellada (no se congeló ningún día…).

Circular por la Ring Road en invierno no deja de ser toda una experiencia, conduje con lluvia, nevando y con la carretera blanca, viendo Auroras Boreales desde la ventana del auto y con ganas de parar en cualquier lado para hacer la foto. Rachas de sol, nubes y viento bajo el telón de la carretera infinita y las montañas nevadas al fondo y avanzando hacia lugares que hace mucho tiempo imaginaba visitar.

Podéis visitar la galería de fotografías del viaje en el siguiente link:

Islandia 2017