Nepal, un país que no te deja indiferente

El avión aterriza sobre Katmandú, a lo lejos, detrás de las nubes no ves las montañas pero sabes que están ahí, como sabes que en unos días estarás en ellas en largas jornadas de trekking, con la posibilidad de fotografiar las cumbres, ríos y cascadas, la gente que vive en ellas, los sherpas y quizás con mucha suerte algunos de los animales que también habitan en ella ¿No es excitante? Es una pregunta que me hago constantemente, ¿Qué hace que queramos volver al Nepal? ¿Será su gente? ¿Serán sus monumentos o sus magníficas montañas? ¿O bien será la necesidad de vivir increíbles aventuras? Desde el momento en que aterricé a la vida real, no ha pasado un solo instante por mi cabeza en qué día volvería a visitar el país y lo que es más importante, qué causa ronda por mi cabeza que hace que quiera volver. Gran parte de esos motivos son fotógraficos, culturales (¿eso que dicen que cuando un lugar te impacta mucho vuelves siendo o pensando de un modo distinto al que hasta entonces creías? Pues eso) y motivos profesionales, proyectos que hay en mi cabeza pero que en este artículo no tienen lugar. No suelo leer demasiado pero cada vez que leo un artículo relacionado me tele-transporto y me imagino por aquellos profundos valles contemplando aquellas altas montañas, las más altas del mundo, las cumbres del Himalaya.  Es entonces cuando estas haciendo tu viaje fotográfico, a tres o cuatro mil metros de altitud sobre el nivel del mar, relativamente solo, cuando piensas que allí abajo en el Valle de Katmandú hay una marabunda de gente, coches y contaminación que hacen vida normal, bajo las sombras de las montañas al atardecer. A mi personalmente me parece increíble, es algo que me sorprende y mucho que de un día para el otro puedas estar a 1400 msnm y dos o tres jornadas más tarde a casi 5000 msnm con todo lo que ello conlleva. “Cierra los ojos cuando estés allí arriba, visualiza tu hogar en el mapamundi y luego visualiza donde estas en ese momento, aléjate del mapa como si pudieras volar y contempla la increíble distancia que has recorrido hasta estar allí, sintiendo el aire fresco de las montañas o el olor a incienso de la cultura Tibetana”

Primer contacto con el país, Katmandú

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Vistas de Katmandú desde Swayambhunath.

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Boudhanath, una de las mayores stupas del mundo.

Aterrizar en el aeropuerto de Katmandú es de lo más emocionante, de repente te ves encima de los edificios de las afueras de la ciudad y con un poco de suerte ves la sombra del avión reflejada bajo ti. No puedo imaginar como debe ser sobre-volar el valle en un día despejado que podamos contemplar las montañas. Lo primero que debemos hacer al aterrizar es sacar nuestro visado, debemos rellenar unas hojas y pagar en efectivo a los hombres de las garitas. En función de los días que vayamos a estar el precio variará. Podemos pagar en Euros o Dólares. Una vez salimos del aeropuerto tomamos un taxi hacia nuestro destino. Sorprende bastante el tráfico, las bocinas de los vehículos que no paran de sonar, la invasión del sentido contrario de la marcha por parte de todos los vehículos y el olor a humo de los vehículos. Perderse por las calles del barrio de Thamel y comprar equipamiento técnico para nuestro trekking, visitar la Stupa de Boudanath, el crematorio de Pasupantinath o bien el Monkey Temple también llamado Swayambhunath no nos dejará indiferentes. Dhurbar Square o la ciudad enmurallada de Bhaktapur son otros de los increíbles lugares que podemos disfrutar del valle de Katmandú. Moverse por todos estos lugares es fácil y no tendremos problema alguno.

“Espacios espectaculares en el trekking de los Annapurna, en el Annapurna Conservation Area”.

Tu, mi, nuestro autobús

Dependiendo de la región a la que vayamos a ir las alternativas son las siguientes, o bien tomamos un autobús o furgoneta al punto de partida, o bien cogemos una avioneta hasta Pokhara como punto clave para ir a otros lugares en autobús probablemente. Otra alternativa para ganar tiempo dependiendo de la actividad que queramos hacer es viajar en avioneta a Jomsom para ir a Mustang y los Annapurnas o al aeropuerto de Lukla para el valle de Khumbu y Monte Everest. La manera más económica de desplazarse por el país es en autobús, los hay de diferentes precios y comodidades y según donde vayan prácticamente no podremos escoger. Con ello quiero decir que por norma general son un auténtico infierno, la primera vez te puede hacer gracia pero rutas de 8 ó 9 horas por carreteras de baches o caminos de barro al borde del precipicio creedme, son una auténtica aventura visto en perspectiva. En nuestro caso fuimos de Katmandú a Beshisahar donde los únicos occidentales éramos nosotros, aún hoy creemos que pagamos el trayecto a todos los pasajeros que iban montados en él. A la derecha: Autobús de Muktinath a Jomsom, nos tuvimos que bajar del bus para cruzar un puente de madera encima del Kali Gandaki tocando el suelo de Lower Mustang.

“Si no hemos viajado nunca por Asia y vamos por primera vez lo normal es que acabemos pagando más por todo, el regateo nos será de gran utilidad”

Contemplando las montañas en el amanecer desde el pueblo de Yak-Kharka (4030 m). Annapurna III (7555 m), Gangapurna (7454 m),  Tare Kang (7096 m) & Khangsar Kang (Roc Noir 7485m).

Viajar al Nepal es maravilloso

Antes de empezar a caminar por las montañas hay que llegar a ellas dónde como mínimo tardaremos un día de autobús por carreteras infernales y con conductores completamente locos a nuestro parecer, con música hindú a todo trapo e incluso alguno con películas de Bollywood durante todo, cuando digo todo, es TODO el trayecto con una media de 7 horas cada uno de ellos.

Por otro lado si queremos disfrutar del paisaje es recomendable no hacer jornadas de trekking demasiado largas. Lo idóneo es partir temprano por la mañana y llegar a la hora de comer o media tarde, así una vez llegamos al lugar y ya instalados podemos disfrutar dando una vuelta por el pueblo que nos hospedamos, charlando con la gente o haciendo fotografías como fue nuestro caso.

Hay que tener en cuenta también, una vez superamos los 3000 metros hacer las debidas aclimataciones y no ascender más de la cuenta para así evitar el posible mal de altura. En caso de tener síntomas de mal de altura deberíamos descender rápidamente.

A la izquierda: Área de avituallamiento unos kilómetros antes de llegar a Thorong Phedi (4500 msnm).

La ruta empieza en los 800 metros y su punto más alto es a 5416 msnm.

De entre las diferentes opciones de trekking que hay en Nepal nosotros nos decidimos por uno o por el más conocido por los amantes del trekking, la vuelta a los Annapurnas.

Para completarlo son necesarias unas tres semanas, en nuestro caso hicimos aproximadamente la mitad del trayecto debido a nuestro timming. La ruta empieza en los 800 metros, en el pueblo de Beshisahar, una vez allí puedes decidir hacer jornadas más largas o más cortas o más duras o ligeras dependiendo de nuestro tiempo y disfrute del paisaje.

Al inicio las jornadas son muy calurosas con bosques húmedos y verdes, siempre ascendiendo por el rio Marsyangdi, el paisaje cambia constantemente según vamos avanzando, caminos de piedras, riachuelos, puentes colgantes, sanguijuelas. A medida que vamos ascendiendo el clima es más árido, después de Upper y Lower Pisang cruzamos el desierto de Manang aún con vegetación. 

La jornada antes de llegar a Thorong La ascenderemos casi 400 metros en 1,3 Kms, un duro ascenso desde Thorong Phedi (4500 msnm) a High Camp (4870 msnm). 

Las siguientes tres etapas a partir de los 4500-5400 metros cada vez encontramos menos vegetación hasta finalmente pisar un terreno lunar entre montañas y glaciares extremadamente diferente al resto. Es en éstos estratos dónde curiosamente la vegetación es más escasa cuando podemos encontrar la amapola azul del Himalaya (Meconopsis betonicifolia).

“De repente miré hacia arriba y  allí, como en un trozo azul caído del cielo, había un grupo de amapolas azules, tan deslumbrantes como zafiros…” (Kingdon-Ward, en 1924)

A la derecha: Amapola Azul del Himalaya fotografiada a unos 5200 msnm aproximadamente.

“Es recomendable partir de madrugada hacia Thorong La Pass ya que por la mañana no suele hacer viento, es a partir del mediodía que las condiciones meteorológicas se pueden volver adversas”

Una vez cruzamos uno de los pasos de montaña más altos del mundo nos enfrentamos a una dura bajada hacia Muktinath y Jharkot dirección a Jomsom i el área restringida de Mustang. Una vez más el paisaje cambia bastante respecto a las anteriores etapas, y es entonces cuando percibimos un paisaje seco color rojizo con muy poca vegetación casi desértico, debido a las escasas lluvias de la zona por la gran barrera montañosa de los Annapurna.

Fauna

Faunísticamente, Nepal es un país con una amplia variedad de espécies, sobretodo de aves. Es en las montañas, a grandes altitudes dónde suele costar más avistar fauna salvaje. La satisfacción es máxima cuando allí arriba nos topamos con los grandes mamíferos de la región. Sin buscar vimos dos grupos de Baral o Carnero Azul del Himalaya, una de las principales especies de las que se alimenta el Leopardo de las Nieves, éste mucho más difícil de ver. Y también dos famílias de Langur Gris con sus crías como podéis ver en la fotografía inferior.

Grupo de Baral o Carnero Azul del Himalaya (Pseudois nayaur).

Madre y cría de Langur Gris (Semnopithecus hector).

Ejemplar de Buitre blanco del Himalaya sobrevolando el lago Gangapurna.

Uno de nuestros guías durante la expedición al Annapurna Conservation Area, en la imagen, una vez superado el Thorong La Pass (5416 m) descendimos hasta Muktinath y por el camino avistamos dos grupos de Baral, diferentes especies de aves y un Mustelido albino. El paisaje completamente diferente al que habíamos visto hasta entonces, más árido debido a la barrera montañosa de los Annapurnas hacen de la zona de Mustang un lugar de arena rojiza que contrasta firmemente con la nieve de los picos más altos y el azul del cielo debido en parte a la altura que nos encontramos.

Duro descenso, con una primera ascensión de High Camp (4870 m) a Thorong La Pass (5416 m) y posteriormente a Muktinath (3710 m). Desnivel acumulado: 546 m positivos en 4 kilómetros y 1 hora 30 minutos. 1706 m negativos en 10 kilómetros y 4 horas 30 minutos. De un total de 14 kilómetros y 6 horas aproximadamente de trek. Podéis ver nuestra ruta que marqué con mi GPS clicando aquí.

Vistas de la cara sud del monte Nilgiri (6839 m) desde Tatopani, allí después de duras jornadas de trekking y autobús por caminos enfangados y con vertiginosos precipicios nos relajamos en las hot springs naturales donde turistas y lugareños nos dimos un buen baño relajante. Unos kilómetros más adelante encontramos el último checkpoint del Annapurna Conservation Area dirección a Pokhara.

Por ser una Área de Conservación de Naturaleza nos sorprendió ingratamente la cantidad de escombros que encontramos por el camino. Subir comida y bebidas para los turistas y ellos mismos a las aldeas no es sencillo y menos sencillo es llevarse los escombros fuera del Área por lo que en zonas puntuales cerca de los pueblos y zonas de paso nos encontramos con montones de basura, situación que me generó bastante frustración y desagrado lógicamente, tanto que no hice ninguna fotografía para mostrároslo.

Esta es la última fotografía que hice de una de las cumbres del Himalaya ya que después desde Tatopani seguimos nuestro camino en bus hasta Pokhara y desde allí abajo y debido a la época que viajamos ya no volvimos a ver los picos pues los días eran nublados y lluviosos.

Últimas visitas y sensaciones en el Valle de Katmandú

Después de un par de días en Pokhara y ver el Phewa Tal y callejaear por las calles comprando algún que otro accesorio de montaña y algún detalle volvimos a Katmandú y acabamos de visitar algunos de los lugares emblemáticos de la ciudad como Monkey Temple o Swayambhunath, para acceder por la puerta principal a parte de pagar entrada hay que subir un centenar o dos de escaleras muy pronunciadas, desde allí arriba y en un día claro podemos gozar de increíbles vistas al valle, la ciudad y las montañas. Pashupatinath, uno de los templos hinduistas más importantes del mundo se halla a los pies del rio Bagmati, allí los habitantes de la ciudad despiden a sus seres queridos donde le cambian la ropa al fallecido, le laban los pies en el rio, lo envuelven en flores y finalmente los incineran tirando sus cenizas al agua. Sorprende realmente presenciar dicho ritual y ver con qué naturalidad afrontan la muerte de un familiar. Por último visitamos la ciudad de Bhaktapur a 13 kilómetros de la capital y dentro del Valle de Katmandú declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en1979. Allí nos relajamos, disfrutamos de los templos y la gastronomía y visitamos los mercados y ceramistas del lugar.

Ritual de incineración en Pasupatinathh, Katmandú.

Furgoneta en el barrio mochilero de Thamel, Katmandú.

Arquitectura de la ciudad de Bhaktapur.

Durbar Square, Katmandú.

“El Leopardo de las Nieves”, viaje al Dolpo, la cara oculta de Nepal – Peter Matthiessen (Nueva York, 22 de mayo de 1927 – Sagaponack, Nueva York, 5 de abril de 2014) fue un naturalista y escritor estadounidense de libros de historia reales y de ficción. “Mustang, el reino perdido del Himalaya”Michel Peissel (París, 11 de febrero de 1937 – París, 7 de octubre de 2011) fue un antropólogo, explorador, etnologo, viajero y escritor francés que recorrío Centroamérica y sobre todo la región de los Himalayas entre India y China. “Mal de altura”Jon Krakauer (Brookline, Massachusetts, 12 d’abril de 1954) es un periodista estadounidense donde un encargo de la revista Outside le hizo vivir la temporada más trágica de ascensos comerciales al monte Everest. “NEPAL, The Mountains of Heaven”David Paterson, fotolibro sin más referencias que el título y su autor. http://www.wildcountry.uk.com/

Una de las mejores formas de ayudar al pueblo del Nepal a parte de acudir a una ONG es viajar allí, visitar sus pueblos, gastronomía y cultura y las increíbles montañas del Himalaya. Viajando al Nepal aportamos nuestro grano de arena para que en medida de lo posible este pueblo pueda ir volviendo a la normalidad ya que una fuente importante de ingresos proviene del turismo. Así que si estás dudando a qué destino ir de vacaciones, Nepal seguro que no te decepcionará!